Cookies

Hacer galletas es super divertido y los peques se lo pasan en grande. Puedes echarles de todo tanto a la masa como por encima, da igual que sea chocolate de un tipo o de otro, frutos secos, bombones, lacasitos...



Aquí os dejo esta receta simplificada de cookies, para que disfrutéis haciéndola sin necesidad de báscula, calculadora y sin dedicarle mas tiempo del que hace falta.

En un bol grande ponéis una pastilla de mantequilla (que rondará los 250g) que esté blanda o directamente derretida, lo importante es que el peque pueda mezclarla con facilidad.

Le añadís 1 taza de azúcar, yo suelo usar mitad blanco mitad moreno, se vierte sobre la mantequilla y que vaya batiendo con cucharón o las varillas en función de su solidez. 

Si queréis añadir algún aroma o sabor, tipo vainilla echarlo ahora. 

Añadir 1 huevo 1 y que siga batiendo. 

Trocear o picar el chocolate si es necesario (siempre podéis usar chips de chocolate directamente). A mi me gusta que sean trozos irregulares y suelo dejar algunos mas grandes que otros. Cantidad a vuestro gusto,yo suelo echar entre una pastilla y una y media, que en total serán unos 150g.

Añadir el chocolate a la masa y mezclar bien, que quede bien repartido. Si vais a añadir algo mas, como cacahuetes, nueces, pasas... éste es el momento.

Cuando esté todo integrado llenar la taza (la misma usada para el azúcar) de harina normal y añadirla a la mezcla, no es necesario tamizar, siempre es recomendable...pero estamos simplificando, si vais justos de tiempo o pensáis que el caos que va a generar el peque tamizando es inversamente proporcional a los beneficios obtenidos de ello podéis pasar del tamizado. 

Una vez integrada la primera taza de harina, echamos la segunda poco a poco, hasta que os guste la textura de la msa. Las galletas os van a salir tanto si la masa lleva menos harina y es mas blanda -podéis hacer las bolas con cuchara al estilo croquetas- como si lleva mas y es mas densa -y las hacéis directamente con las manos-. Cuando las hagáis varias veces le pillaréis el punto exacto que mas os guste a vosotros, es cuestión de probar.

Una vez está lista la masa, solo queda formar las bolas que se transformarán en galleta.


Si tenéis tiempo y sitio, el reposo en la nevera le sienta muy bien, ya sea una hora como toda la noche. Si no, pues al horno con ellas.

Procurad precalentar el horno. Va a depender del tamaño, grosor y sobre todo de vuestro horno. En el mio precaliento a 200° con calor arriba y abajo y ya cuando voy a abrir la puerta para meterlas lo bajo a 180° y lo dejo solo con calor abajo. A los 15 min ya empieza a dorarse un poco el borde. Para mi ese es el momento ideal, aunque estén muy blancas por encima. Si acaso un par de minutos extra con el horno apagado si no voy a hacer otra tanda.

Sacáis la bandeja. Las galletas deberían estar bastante blandas. Esperáis unos minutos a que la base endurezca un poco y con cuidado y una espátula finita o una rasera las ponéis a enfriar sobre una rejilla. Poco a poco se irán enfriando y endureciendo.

Antes de que se enfríen, si os apetece probar, espolvorear un poco de sal gorda o en escamas por encima, el contraste con el chocolate es tremendo.

Es una forma muy simplificada de hacer este tipo se galletas. Hay muchas mas recetas, mejores, mas complicadas y mas simples. Esto viene a ser una media resumida de las recetas que he aprendido de los libros que tengo, de forma que pueda delegar casi todos los pasos en mi hijo.

Esperamos que os guste y que os animéis poco a poco a buscar recetas mas complejas, con buenas técnicas de mezclado, proporciones áureas de ingredientes, tiempos de reposo...hay todo un maravilloso y delicioso mundo esperando en vuestra despensa.


Tenéis en la primera entrada la forma de la que me gusta organizarme en la cocina para que todo fluya sin mas complicaciones que las propias de cocinar con un minichef.




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